jueves, 22 de noviembre de 2012

CURARSE EN SALUD

Cualquier enfermedad nos invita a detenernos un momento, analizar los niveles de nuestra existencia y variar el rumbo con los cambios necesarios.

Cada día nos sorprenden nuevas enfermedades. Las bacterias más corrosivas pueden crecer a la sombra del miedo, el estrés, el dolor y las dudas. Son el caldo de cultivo para la proliferación de virus fulminantes.
En los últimos años se vienen observando una serie de cuadros clínicos que parecen tener procedencia psicológica.

¿Que se esconde detrás de cada una de nuestras molestias?

La enfermedad es una alteración más o menos grave de la salud pero quien realmente se queja de forma evidente es el Alma, nuestra propia esencia. ¡Ese es el verdadero quebranto del corazón!

No nos cuentan que la ambición nos enferma, ni que la envidia corroe las entrañas o que la falta de ilusión nos lleva irremediablemente a la depresión.
¡Ni el fármaco más potente podría remediar dichos achaques.!

La salud es el silencio de los órganos
Teniendo en cuenta que cada órgano de nuestro cuerpo trae consigo un mensaje, tan solo hay que estar atento y escuchar el susurro porque cuando un órgano grita, ya el daño se ha instalado en nuestro cuerpo.

De un sentimiento negativo podemos pasar a uno positivo o viceversa. En caso de preocupación o sufrimiento conviene automedicarse con pasión por la vida..Si los síntomas persisten es hora de consultar al médico.

Confía en tu corazón, jamás te niegues a escucharlo. Es una especie de oráculo que suele predecir lo más importante.
                                     Baltasar Gracián


¡Mucha salud para todos!