sábado, 12 de enero de 2013

QUERIDO MAESTRO

Curiosidades de la vida, justamente hoy sábado que no hay cole, a mí se me ocurre reflexionar sobre maestros...¡Las casualidades no existen!
Maestro, profesor,docente...Son las personas que se han formado y pueden enseñar ofreciendo apoyo.
Están dotados de amplios conocimientos y habilidades necesarias para adoctrinar...Pero la enseñanza es mucho más que verbalizar cifras, letras y contenidos.

Reflexionando sobre el asunto, vienen a la memoria mis tiempos de colegiala...
¡Uf que pereza recordar!
No, no es que fuera mala estudiante y por eso la expresión...

He sido más creativa que estudiosa. Repetir un texto o memorizar, me aburría soberanamente...
Ahora que me conozco, entiendo el motivo...
Nuestra mente es muy amplia y tiene recursos propios. Desea navegar libremente y es selectiva. Si de pequeño no comprendes sus intenciones (y no las entiendes) estás perdido.
Así me sentía yo entre pupitres, un poco perdida.
¡No hay mal que por bien no venga!
Mi imaginación no tenia límites. Albergaba la idea de que un día me dedicaría a algo realmente motivante...¿Qué?

Con el paso de los años me doy cuenta que mi mente no se equivocaba. Me dio pistas para encauzar el camino y mis maestro en el cole tuvieron mucho que ver.
Jamás recuerdo un grito injustificado, una crítica o una falta de respeto por su parte. Siempre me prestaron la atención necesaria y me motivaron a cumplir con mis deberes de alumna. Nos guste o no, el colegio nos desarrolla como personitas con tareas, marca nuestros primeros contactos con la obligación y nos aporta un método de conducta social que años más tarde agradeceremos...
Siempre he pensado que el trabajo de maestro no hay dinero que lo pague, pero eso no quiere decir que un docente tenga que trabajar sin pasión ni amor por sus alumnos.

Sócrates no recibía dinero a cambio de sus lecciones y aplicaba un método, por el cual el maestro no le daba el conocimiento al alumno sino que ayudaba a que el pupilo lo sacara de su interior.
Descubriendo así su propio saber.

A mí, desde luego supieron apoyarme y darme firmeza. Les sigo estando muy agradecida por ello.
Si el maestro no ama su trabajo, no se pone en el lugar del alumno y no posee vocación alguna...no es maestro.
Si el alumno no respeta a su educador y no valora la oportunidad y los conocimientos que le ofrece la vida...No podrá comprender que la palabra norma, tal sólo es sinónimo de guia...

Esta reflexión se la dedico a todos mis profesores.
Gracias por reconocer en mí a la persona que aguardaba en mi interior.

¡Feliz día chicos!
soltorresblog@gmail.com