sábado, 24 de noviembre de 2012

GLADIADORES EN LA SOMBRA

El término gladiador viene del latín gladius (espada), de ahí gladiator o portador de la espada.
Los gladiadores buscaban la gloria y al lograrla eran ensalzados apareciendo sus retratos en joyas y porcelanas.

Dejando el circo romano y aterrizando en nuestro propio circo, hay similitud en las recompensas que ansiamos; gloria, fama, dinero...pero sobre todo, el deseo infinito de ser libres.
Ha pasado mucho tiempo pero el guerrero y la espada que habitan en nuestro interior siguen latentes. Su mayor recompensa: la libertad.

Donde hubo brasas siempre queda censura. Nos sentimos vulnerables ante tanta tirania. Riadas de gente descontenta toman las calles del mundo con el mismo grito en sus gargantas.

¿Donde está el gladiador que se defiende imbatible de hambrientos leones?
La arena de nuestro circo ya no abraza la gloria del triunfo. Nadie parece escucharnos cuando pedimos clemencia  al CÉSAR.

Que placer sería despertar del sueño y darnos cuenta de que nuestro verdadero deseo no es el poder, es la creación.
Como dice la periodista Ángeles Caso en un articulo publicado en La Vanguardia;

He visto ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos.
Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.....

   Ángeles Caso

Un texto intenso y real.

Estamos a tiempo...para ser auténticos,
para llamar al miedo por su propio nombre
y para combinar esfuerzo y dedicación hacia un mismo fin:

"La auténtica libertad"

soltorresblog@gmail.com