RECUERDO A LOPE DE VEGA
Lope de Vega nació en Madrid un 25 de noviembre. Hoy se celebra el 450 aniversario de su nacimiento. Es una oportunidad única para recordar a un hombre portentoso que a la edad de cinco años ya componía sus propios versos, leía latín y castellano.
Pocos pueden presumir de una existencia tan peculiar. Soldado, poeta, cura, esposo, amante...
El gran dramaturgo del Siglo de Oro, ya apuntaba maneras desde la cuna.
A los doce años escribió su primera comedia y desde entonces no paró en su empeño por transmitir sentimientos y emociones a través de su exquisita elocuencia.
De truhán a señor:
Con los años, Lope de Vega se convirtió en un ejemplar único que encandilaba a las mujeres con maestría y seducción verbal. Su ramillete de enamoradas gozaron de sus versos más íntimos. ¡Afortunadas ellas!
Elena Osorio, Isabel de Urbina, Micaela de Luján, Juana de Guardo y Marta de Nevares, entre otras.
El dramaturgo dedicó todo un cancionero amoroso a alguna de sus damas y también más de una reprimenda cuando no fue amado como esperaba. ¡Mejor me centro en lo admirable de su grandilocuencia pasional!
Aquí plasmo parte de un soneto;
"Yo no quiero más bien que sólo amaros,
ni más vida Lucinda, que ofreceros
la que me dais cuando merezco veros,
ni ver más que vuestros ojos claros"
Ni siquiera la vida de los más grandes está exenta de miradas recelosas. Tal vez por ello, el despecho también desató la pluma más mordaz del autor, dando su particular visión atrevida cuando lo requería el momento.
Las desgracias, no vienen sólas y como parte irremediable de la existencia humana no esquivaron a Don Lope.Varias muertes familiares y sucesos imprevistos tocaron la moral del maestro e ingresó, tras muchos temores, en la orden sacerdotal. Aun así, su espíritu pasional no dejó de latir.
¡Ya sabéis que la carne se derrite ante el sentimiento hondo! EL AMOR
Lope de Vega, siempre fiel a sus instintos, encuentra de nuevo tan maravilloso elixir, en sus últimos años de existencia. Cayendo rendido en los brazos de una hermosa mujer de ojos verdes. El verde de la esperanza que jamás perdió.
La muerte de Lope de Vega fue sentida. Doscientos autores desplegaron sus plumas para elogiarlo y la ciudad de Madrid haciendo acopio de su gran cultura, abrazó la memoria y obra de un hombre
que amó la vida sobre todas las cosas...
Lope de Vega. Genio y figura.
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