viernes, 16 de noviembre de 2012

VIAJE AL CENTRO DE LA PEREZA

Hoy la pereza se adueña de mis pensamientos y me planteo escribir desde otra perspectiva.

Sin ton ni son se agolpan palabras sin orden y frases incompletas que plasmo en un papel con la esperanza de hallar sentido común a este atasco lingüístico. Me prometo a mi misma que tanto si el asunto prospera como si ocurriese lo contrario quedaré satisfecha con la experiencia.
No importa el tema que se trate, todo puede resultar interesante en contenido.
La mente tiene poderes maravillosos y aunque estemos desganados hay que llamar a su puerta con la clara intención de ser bien recibidos.
Los seres humanos acrecentamos nuestras capacidades a medida que hacemos cosas.

La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado.
                                                                             Jules Renard

Ver, leer, curiosear, escuchar, acariciar, oler...con cada envío recibido nuestro cerebro comienza la danza iniciatica.
La pereza es la falta de deseo, de voluntad para atender algo determinado. Puede sobrevenir súbitamente, sin invitación previa. El perezoso renuncia a sus deberes, abandona su camino.

La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.
                                                                       Benjamín Franklin

Las condiciones ambientales pueden despertar al perezoso que dormita en nuestro interior. El invierno, las bajas temperaturas, los días de lluvia...
Que quede claro que todos tenemos derecho a la pereza tras nuestras obligaciones, aunque obligación es sinónimo de deber.

Hay quien sostiene que le es imposible tener responsabilidades porque es perezoso. La necesidad sin duda es el mejor antídoto para este mal.

¡Saludos!