martes, 5 de marzo de 2013

SOLTANDO FRENOS

La mayoría de personas conducen por la vida con el freno de mano puesto. Hoy puede ser un buen día para deslizar tu mano, bajar suavemente el freno y ganar velocidad.

Tan sólo unos pocos consiguen conquistar la victoria con frecuencia y de manera constante.
¿Dónde fallamos?
Si nos remontamos a siglos pasados y observamos sutilmente la historia, descubriremos que la astucia imperaba cuando la abundancia carecía de esplendor...
El trabajo mental y la fortaleza de espíritu eran transmitidos de generación en generación.

Tal vez ha llegado el momento de establecer un numero reducido de normas y leyes que todos entiendan y respeten. El respeto no se impone, se gana...y para ganar se precisan tres factores; el apoyo de la naturaleza, el momento oportuno y la aprobación de la mayoría.

El ejercito que ahora es tu aliado más tarde será tu enemigo...
Cada pacto y cada movimiento que realicemos determinará un resultado y este, a su vez, nos abrirá o cerrará puertas.

Si has pensado en pedir favores, ser fiel servidor o realizar trabajos varios para ser reconocido, olvidate del éxito personal...Pidiendo, nos convertimos en dependientes y la fortaleza verdadera se alimenta de méritos propios.
Uno mismo es dueño y señor de dónde, cómo y cuando actuar...y sólo sembrando tu propio éxito cosecharás un beneficio lícito.
Es preferible ser cabeza de ratón que cola de León...Es la mejor estrategia para saber lo que ocurre detrás de nosotros, mientras avanzamos...

Saltarse las normas puede resultar desastroso...
Lo sabrás cuando percibas un pie en tu trasero lanzándote escaleras abajo...
Te aseguro que es preferible esperar a que sople el viento a tu favor..
Los grandes guerreros saben aguardar el momento propicio para el ataque, de lo contrario la batalla está perdida.

"Cuando nos encontramos ante algo grande o poderoso y nos sentimos temerosos frente a ello,
existen dos posibilidades; o bien nos quedamos tan pequeños como somos y nos convertimos en su presa, o nos mostramos igual de grandes y poderosos de lo que en realidad somos.
En este segundo caso, puede suceder incluso que lo que se encuentra frente a nosotros se convierta en presa"
                                    Chao-Hsiu Chen